El canal 16 es lo primero que se enseña en un curso de radiocomunicaciones. Y es lo primero que se olvida en cuanto el alumno sube a un barco.
El error no es técnico. Nadie confunde la frecuencia ni se equivoca al encender el equipo. El error es de criterio: el 16 se usa para llamar, no para conversar.
Qué es el canal 16
El canal 16 opera en 156.800 MHz y tiene cuatro funciones asignadas: socorro, urgencia, seguridad y llamada.
Es la frecuencia en la que se transmite un MAYDAY, un PAN-PAN o un SÉCURITÉ, y es también la frecuencia en la que una embarcación llama a otra para establecer contacto. Esa doble función es exactamente el origen del problema.
Llamar no es conversar
El procedimiento correcto tiene tres pasos y dura menos de un minuto:
- Se llama a la embarcación con la que se quiere hablar.
- Se acuerda pasar a un canal de trabajo.
- Se abandona el 16.
Eso es todo. El 16 es el vestíbulo, no la sala de reuniones. Una vez establecido el contacto, la conversación se muda a un canal de trabajo y la frecuencia de socorro queda libre.
Lo que ocurre en la práctica es distinto: se establece contacto y la charla continúa ahí mismo, porque ya está funcionando y cambiar de canal parece un trámite innecesario. Son cinco minutos de conversación aparentemente inofensiva.
Por qué ocupar la frecuencia tiene consecuencias
El canal 16 es un recurso compartido y de acceso simultáneo. Mientras dos embarcaciones conversan, cualquier otra que intente transmitir en esa frecuencia queda tapada.
Eso significa que una alerta de socorro puede no entrar. No porque el equipo falle, no porque la posición esté mal: simplemente porque la frecuencia está ocupada por una conversación que debería haberse mudado hace cuatro minutos.
Es un riesgo que nunca se ve desde el lado del que conversa. El que está tapando la frecuencia no escucha al que no logra transmitir.
La escucha permanente
Hay una segunda obligación que se olvida con la misma facilidad: mantener la escucha en el 16 aunque no se vaya a hablar.
El sistema de socorro marítimo no depende solo de los centros de coordinación. Depende de que haya embarcaciones escuchando. En muchas zonas costeras, la embarcación más cercana a una emergencia es la que va a llegar primero, y solo va a saber que hay una emergencia si tenía el equipo encendido en 16.
Quien navega con el VHF apagado, o sintonizado en un canal de trabajo durante toda la salida, se excluye del sistema. Puede ser el único que oiga un pedido de auxilio, y no lo va a oír.
Cómo se ve esto en un ejercicio de simulación
En un ejercicio, el error aparece a los pocos minutos y con una claridad que una clase teórica no consigue.
El alumno establece contacto y se queda conversando en el 16. Mientras tanto, en el mismo escenario, hay una embarcación intentando transmitir una alerta de socorro que no logra entrar. El alumno no lo sabe: está ocupado hablando.
Ahí el ejercicio deja de ser sobre botones y pasa a ser sobre lo que importa. La frecuencia es un recurso compartido, ocuparla tiene consecuencias, y esas consecuencias le pasan a otro.
Es la clase de error que no se corrige explicándolo. Se corrige dejando que el alumno lo cometa donde nadie muere, y mostrándoselo después en el debriefing, con el registro completo de lo que pasó en la frecuencia mientras él conversaba.
Qué significa para quien forma
La diferencia entre saber el procedimiento y aplicarlo bajo carga no se cierra con una diapositiva más. Se cierra con repetición en un entorno donde el error tiene consecuencias visibles y ninguna víctima.
Canal 16 — 156.800 MHz. Socorro, urgencia, seguridad y llamada. Escucha permanente, uso breve.
Advenio Software desarrolla soluciones para la seguridad marítima: simuladores GMDSS, software para estaciones costeras y herramientas de formación náutica, tanto para el ámbito profesional como para la náutica deportiva.
