El botón rojo del VHF se explica en treinta segundos: se levanta la tapa, se mantiene apretado, sale la alerta. Casi todos los cursos llegan hasta ahí.
Pero apretarlo no es el procedimiento de socorro: es el primer paso. El equipo transmite la alerta digital, pasa solo al canal 16 y se queda esperando. Y ahí aparece la pregunta que de verdad hay que saber contestar: ¿qué se dice, y en qué orden?
Lo que hace el equipo solo
Mientras se mantiene apretado el botón, el VHF arma y transmite una llamada de socorro por Llamada Selectiva Digital: un mensaje corto de datos que sale por el canal 70 —reservado exclusivamente para eso— hacia todas las estaciones al alcance, costeras y barcos.
Ese mensaje lleva el MMSI del equipo, la posición que le entrega el GPS y la hora. Si hubo tiempo de elegirla en el menú, lleva también la naturaleza del socorro: incendio, vía de agua, hombre al agua, abandono.
Transmitida la alerta, la radio pasa sola al canal 16 y queda ahí. La alerta digital, además, se repite automáticamente cada cuatro minutos hasta que alguien acusa recibo o hasta que se la detiene a mano.
Conviene esperar unos quince segundos antes de hablar. Es el margen en el que puede entrar el acuse de recibo digital de una estación costera. Si llega, ya hay alguien escuchando del otro lado y el mensaje de voz va dirigido a él.
Qué se dice primero
Lo primero no es qué está pasando. Lo primero es quién habla.
Parece contraintuitivo —lo urgente es el agua entrando— pero el mensaje está armado así por una razón que se entiende mejor en el punto siguiente. El guion completo es este:
MAYDAY, MAYDAY, MAYDAY
Aquí (nombre de la embarcación, tres veces)
Distintivo de llamada (…), MMSI (nueve dígitos)
MAYDAY, (nombre de la embarcación, distintivo, MMSI)
Posición (latitud y longitud, o demora y distancia a un punto conocido)
Tenemos (naturaleza del peligro: se hunde, incendio a bordo, hombre al agua…)
Solicitamos asistencia inmediata
(número) personas a bordo
(otra información útil: balsa salvavidas a bordo, tipo y color del casco, radiobaliza activada, si se está abandonando)
CAMBIO
Después se suelta el pulsador y se escucha. Si no hay respuesta en unos dos minutos, se repite el mensaje completo.
Por qué ese orden
El orden no es una formalidad ni una cortesía de radio. Es un orden de supervivencia del mensaje.
Una transmisión de socorro se puede cortar en cualquier momento: el barco escora y se pierde la antena, entra agua en la electrónica, se acaba la batería, alguien tiene que soltar el micrófono para hacer otra cosa. Lo que ya se dijo es lo que queda. Lo que faltaba decir se perdió.
Por eso los datos van ordenados de mayor a menor utilidad para quien tiene que salir a buscar:
Primero la identificación, porque engancha el mensaje de voz con la alerta digital que acaba de llegar. En la estación costera hay una línea nueva en pantalla con un MMSI y una posición; el operador necesita saber, en los primeros segundos, que la voz que entra por el 16 es ese mismo barco. A partir de ahí todo lo demás se acumula sobre el mismo caso.
Después la posición, porque es el dato que determina quién sale, desde dónde y en cuánto tiempo. Ya viajó en la alerta digital, pero se repite por voz: puede haber salido sin posición si el GPS no estaba conectado, y puede haber barcos cerca que escuchan el 16 y no recibieron la LSD.
Después la naturaleza del peligro y la asistencia que se necesita, porque definen con qué se responde: no es lo mismo un remolque que un helicóptero.
Después las personas a bordo, que es el dato que dimensiona el operativo y el que más veces falta.
Un mensaje cortado a la mitad que ya dijo quién y dónde sirve. Un mensaje cortado a la mitad que iba por el relato de la avería, no.
El error más común
En un ejercicio de simulación el error casi nunca es olvidarse una palabra del guion. Es empezar por el final.
El alumno aprieta el botón, pasa al 16 y arranca contando: «se nos rompió el timón, estamos entrando agua por la bancada de estribor, intentamos achicar pero…». Treinta segundos de relato antes de decir el nombre del barco, y la posición al final, cuando ya se acordó.
Es lo natural: es lo que haría cualquiera que llama pidiendo ayuda. Y es exactamente al revés de lo que sirve.
Se corrige rápido, pero solo se corrige haciéndolo. Leer el orden en una lámina no cambia lo que sale por la boca con el barco moviéndose.
Si se apretó por error
Ocurre más seguido de lo que se cree, y la respuesta es la misma en todos lados: no apagar la radio. Apagarla no cancela nada, la alerta ya salió y ahora además se perdió la única vía para aclarar el error.
Se cancela por voz, en el 16, y toma menos de un minuto: «a todas las estaciones» tres veces, el nombre de la embarcación, el MMSI, la posición, y la declaración de que se cancela la alerta de socorro transmitida a tal hora UTC.
Nadie se enoja por una falsa alerta cancelada a tiempo. El problema es la que nunca se cancela.
Qué significa para quien forma
El procedimiento de socorro tiene la peor combinación posible para enseñar: es corto, es fácil de leer, y no se puede practicar de verdad. Apretar el botón moviliza un operativo. Transmitir un MAYDAY de prueba por el 16 es una infracción.
Entonces queda en la lámina, el alumno la aprueba en el escrito, y la primera vez que tiene que decirlo en voz alta es el día que hace falta.
En un ejercicio de simulación eso se invierte. El alumno aprieta el botón, la radio pasa al 16 y tiene que hablar, con el barco moviéndose y el tiempo corriendo. Del otro lado, en la posición del instructor, está la pantalla de la estación costera: se ve la alerta entrando, se ve cuánto tardó la voz, y se ve exactamente qué datos dio y en qué orden.
Esa comparación —lo que dijo contra lo que hacía falta— es la clase. Y se puede repetir hasta que salga bien, que es la única forma de que salga bien.
Advenio Software desarrolla soluciones para la seguridad marítima: simuladores GMDSS, software para estaciones costeras y herramientas de formación náutica, tanto para el ámbito profesional como para la náutica deportiva.
