Una EPIRB se enseña como un aparato que se activa. Se explica qué es, se muestra dónde está montada, se practica cómo se enciende. Y ahí suele terminar la clase, porque eso es lo que entra en el examen.
Lo que casi nunca se enseña es el calendario. Y el calendario es lo que decide si el aparato va a transmitir el día que haga falta.
Son tres fechas. Dos están en el equipo. La tercera no está en ninguna parte visible, y es la que más problemas causa.
1. La batería
Está marcada en el cuerpo de la baliza, normalmente en una etiqueta con la fecha de vencimiento impresa. Según el fabricante y el modelo, suele durar entre cinco y seis años desde la fabricación o desde el último servicio.
Vencida, la baliza no transmite. No transmite débil ni transmite poco: no transmite.
Y no se cambia a bordo. La reemplaza un servicio autorizado por el fabricante, por dos razones que conviene entender antes de intentarlo: abrir la carcasa sin las juntas y el torque correctos compromete la estanqueidad —una baliza que entra agua es una baliza muerta justo cuando se la necesita— y muchas administraciones exigen el certificado del servicio para considerar el equipo en regla en una inspección.
El costo del recambio suele ser una fracción del costo de la baliza. Reemplazar el equipo completo casi nunca es la opción más barata.
2. La zafa hidrostática
Esta solo aplica si la baliza está montada en un soporte de zafa hidrostática, es decir, si está pensada para liberarse sola cuando el barco se hunde. Las balizas de accionamiento manual, las que se sacan del soporte con la mano, no tienen este componente.
La zafa se reemplaza a los dos años de instalada, salvo que el fabricante indique otro intervalo. Es un componente no reparable y no verificable: no se prueba, se cambia.
Y el detalle que genera la mayoría de los errores: los dos años cuentan desde la instalación, no desde la compra. Una zafa que estuvo un año en el estante del proveedor y se monta creyendo que quedan dos años completos vence antes de lo que dice el calendario del barco. Por eso conviene anotar la fecha de montaje y no confiar en la memoria.
Vencida, el resultado es particularmente cruel: la baliza funciona perfectamente. La batería está en fecha, el transmisor está bien, todo el equipo está operativo. Pero no se libera del soporte y se hunde con el barco. Nunca llega a la superficie, nunca ve el cielo, nunca transmite nada.
3. El registro: la fecha que no está en la baliza
Una baliza sin registrar transmite igual. La señal llega al satélite, la posición llega al centro de coordinación. El equipo hizo su trabajo.
Lo que no llega es el barco.
Sin registro, del otro lado aparece una alerta con una posición y nada más: sin nombre de embarcación, sin eslora, sin tipo de casco, sin cantidad de personas a bordo, y sin un teléfono al que llamar para confirmar si es una emergencia real o una activación involuntaria en el pañol.
Esto se ve con claridad desde el lado del software que administra estaciones costeras. La diferencia entre una alerta que arranca una búsqueda en veinte minutos y una que arranca en dos horas casi nunca es el equipo. Es el registro: cuando hay un contacto verificable, el operador confirma y despacha; cuando no lo hay, tiene que tratar la alerta como posiblemente falsa y esperar, porque el porcentaje de activaciones involuntarias es alto y los recursos de búsqueda son finitos.
El registro no vence por tiempo. Vence por cambios: cuando se vende el barco, cuando cambia el teléfono de contacto, cuando cambia el contacto de emergencia en tierra. Cada uno de esos cambios deja el registro apuntando a información que ya no sirve.
Se actualiza ante la administración marítima del país de bandera. Es gratis y toma minutos.
Cómo se controla, en la práctica
Una vez al año, con la baliza en la mano:
- Leer la fecha de batería en la etiqueta y anotarla en el plan de mantenimiento del barco.
- Leer la fecha de la zafa hidrostática, si el soporte es automático, y verificar que coincida con la fecha de montaje anotada más dos años.
- Confirmar que el registro tiene el barco correcto y un teléfono que alguien contesta.
- Verificar que el soporte esté montado donde el agua lo alcance y sin nada encima que impida la liberación.
Los cuatro puntos toman menos de diez minutos. Ninguno requiere herramientas.
Qué significa esto para quien forma
Si un curso enseña a activar la baliza pero no enseña el calendario, el alumno sale sabiendo usar un equipo que puede no funcionar. Y es una omisión invisible: el error no aparece en el examen, aparece años después en un barco.
Vale la pena preguntarse si en el programa hay una clase sobre mantenimiento de equipos de socorro, o si se asume que de eso se ocupa alguien más. En la mayoría de los programas, se asume.
Advenio Software desarrolla soluciones para la seguridad marítima: simuladores GMDSS, software para estaciones costeras y herramientas de formación náutica, tanto para el ámbito profesional como para la náutica deportiva.
